Julio celebró a Jessico (no hay meme). El álbum de Babasónicos publicado hace 25 años marcó un punto de inflexión en la carrera de la banda.
Fue el más escuchado, y también fue y sigue siendo el más mirado por su diseño de tapa ¿y qué?
La hizo Alejandro Ros, figura y referente del diseño del rock nacional, creador de algunas de las portadas de discos más emblemáticas de la historia del género.
Tan de culto y tan popular.
La tapa de Jessico x Alejandro Ros: 25º aniversario

Lanzado a través del sello independiente PopArt (post Sony), Jessico llevó a otro nivel la experiencia creativa de la banda de Adrián Dárgelos, ampliando su audiencia e invitándonos a pasar a la masividad, sin perder identidad.
“A Adrián (Dárgelos) nunca le gusta lo que hago en el momento; después si, a veces”, cuenta Alejandro Ros a Puro Diseño, del otro lado del chat; una conversación breve.
Un Fizz.

El disco de Babasónicos de 2001 –por eso se celebra el 25º aniversario y se crea el contexto y pretexto para hacer notas como esta- incluyó clásicos instantáneos nuevos, como "Los calientes", "Fizz", "Deléctrico", "El loco" y "Rubí".
Y delante de una de las obras fundamentales del rock argentino... un arte de tapa clave del diseño del rock argentino.
La identidad visual de Jessico de Babasónicos (jamás contada)


“Recuerdo que al escuchar el disco sentía un aire a western. Por eso el desierto, las montañas y el cactus”, rememora Alejandro Ros “el viaje” de Jessico.
“Me encanta como se llama el álbum: un nombre femenino masculinizado, muy inspirador”.
Habla del cactus levitante, con espinas refulgentes –sin flor- sobre fondo/desierto amarillo intenso / marrón, curvas, delineado negro / montañas / BABASONICOS JESSICO / de diseño lettering, sin fuente tipográfica detectada.

“El verdadero origen de la imagen es una experiencia personal que jamás contaré”, sentencia Ros.
“La interpretación más obvia de la tapa ya la sabemos, pero hay más. No me gusta explicar las imágenes. Prefiero que el espectador reconstruya sentidos con lo que tiene en mente”.
No importa cuándo leas esto. Vale tanto para hablar de la identidad visual de uno entre los mejores discos de la historia del rock nacional como para cualquiera de los trabajos –muchos y memorables- que desarrolló el diseñador nacido en San Miguel de Tucumán en 1964, estudiante prodigio de la primera promoción de la carrera de Diseño Gráfico de la Universidad de Buenos Aires.
Diseñador gráfico y musical: tan de culto y tan popular

Soda Stereo y Gustavo Cerati, Fito Páez, Luis Alberto Spinetta, Illya Kuryaki and the Valderramas, Divididos, Leo García, Los Fabulosos Cadillacs y Vicentico... Miranda!... Tan Biónica, Pedro Aznar, Juana Molina, Daniel Melero, Wos (pueden sostener la exclamación!)
Alejandro Ros -también profeta en tierra de editoriales (los suplementos de la época de oro de Página/12), y colaborador visual de instituciones culturales- hizo Miami (1999) antes de Jessico.
Imposible no considerarlo un talismán para la atracción más poderosa entre música/rock y diseño/arte gráfico.

“Jessico originalmente fue pensado para CD, pero en vinilo también quedó bien”, dice Alejandro Ros sobre los cambios de formatos y soportes, plataformas y herramientas para las que hay que adaptar y sobreadaptarse.
“Es muy difícil pensar una imagen para el tamaño mini de plataformas y los 31,5 centímetros del vinilo. En este caso al ser tan sintética funciona bien en todos los formatos, no siempre pasa”.
Y no dijo más... se fue a bailar / me regaló / una visión particular.

