En una edición de Estilo Pilar atravesada por nuevas formas de habitar, Celina Azpiroz y María Azpiroz apuestan por un concepto claro: diseñar un espacio donde el verdadero protagonista sea el encuentro. Su propuesta parte de una premisa simple pero potente, crear un ambiente pensado para reunir a la familia y amigos, dejando de lado las pantallas para volver a lo esencial.

El proyecto toma como punto de partida la imagen de una cancha de tenis cubierta. Desde esa referencia, las arquitectas construyen una escena donde lo lúdico se convierte en el disparador de lo social. No se trata únicamente de la actividad en sí, sino de todo lo que sucede alrededor, la previa, las charlas, la complicidad y el tiempo compartido. Ambas crearon un espacio pensado para ser playroom.

En ese contexto, la mesa de billar aparece como el eje organizador del espacio. A su alrededor, sillones y poltronas se disponen como si fueran butacas de estadio, configurando diferentes situaciones dentro de un mismo ambiente. Así, el espacio se fragmenta en pequeñas escenas que habilitan múltiples usos, desde la lectura hasta la conversación o el simple estar.
La propuesta se potencia con una pieza central que refuerza el concepto, una fotografía de los palcos del Teatro Colón, realizada por María Azpiroz. Esta obra introduce una dimensión simbólica ligada a la observación, el encuentro y la celebración compartida. De esta manera, el espacio logra amplificar su mensaje: diseñar no solo para habitar, sino también para conectar.


Para materializar este proyecto, Celina Azpiroz y María Azpiroz contaron con Distrito Arenales como partner estratégico del espacio. Colaboraron en su creación marcas como Bárbara Bertone, Bureau des Sens, Crayon, Duveen, Elarq, Newton, Oromanta, Padre e Hija, Rugit, Salazar Casa, Sierra Móveis, Solotar, The Linen Store y Vintage Girair. En sus redes sociales, @celina_azpiroz y @azpirozmaria.arq las arquitectas comparten el detrás de escena de sus proyectos y el proceso creativo que hay detrás de cada espacio.

Más allá de su resolución estética, el proyecto de las hermanas Azpiroz se inscribe en una tendencia cada vez más presente, la necesidad de crear espacios que recuperen el valor del encuentro cara a cara. En tiempos de hiperconectividad, el diseño aparece como una herramienta para desacelerar y volver a generar vínculos. Porque, en definitiva, el verdadero diferencial de un espacio no está en sus objetos, sino en las historias que permite construir.

Así, entre materiales nobles, ideas claras y una curaduría precisa, Estilo Pilar 2026 reafirma su lugar como una plataforma donde el diseño no solo se exhibe, sino que se vive. La exposición estará abierta desde el 18 de marzo al 4 de abril.